Cada vez es más frecuente que dentistas y ortodoncistas, entre otros profesionales de la salud, recomienden el corte del frenillo lingual cuando detectan problemas en la movilidad lingual, deglución disfuncional, dificultades en la mordida o alteraciones en la posición de la lengua. Sin embargo, una duda muy habitual es:
¿qué ocurre si se corta el frenillo, pero no se realiza terapia miofuncional después?
La respuesta es clara: en muchos casos, el problema no se resuelve del todo.

El corte del frenillo no lo es todo
El frenillo lingual es una estructura que puede limitar el movimiento de la lengua. Cuando se corta, se gana movilidad, pero eso no significa que la lengua empiece automáticamente a funcionar bien.
Durante meses o incluso años, la lengua ha aprendido a moverse de forma incorrecta para compensar esa limitación. Ese patrón no desaparece solo con la cirugía.
Aquí es donde entra en juego la terapia miofuncional.
¿Qué es la terapia miofuncional y por qué es tan importante?
La terapia miofuncional es una intervención logopédica que se centra en reeducar los músculos de la boca, especialmente la lengua, los labios y la musculatura orofacial.
Su objetivo es:
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Reeducar la colocación lingual en reposo.
- Enseñar a la lengua a moverse correctamente.
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Corregir la deglución disfuncional.
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Favorecer una respiración adecuada.
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Evitar que reaparezcan los problemas iniciales.
Sin este trabajo, el cuerpo tiende a volver a los hábitos anteriores.
Consecuencias de no hacer terapia miofuncional tras cortar el frenillo
Posible mala cicatrización deglución disfuncional puede mantenerse
No hay acompañamiento en la cicatrización de la herida, lo que puede causar una mala cicatrización y, por tanto, no ganar toda la movilidad deseada.
La deglución disfuncional puede mantenerse: aunque el frenillo ya no limite el movimiento, la lengua puede seguir empujando mal al tragar. Esto es muy común tanto en niños como en adultos.
Riesgo de recaídas en ortodoncia
Si la lengua sigue ejerciendo presión sobre los dientes, pueden aparecer movimientos dentales no deseados, incluso después de un tratamiento de ortodoncia correctamente realizado.
Por eso muchos ortodoncistas insisten en la valoración logopédica.
Dificultades en el habla
En algunos casos, los problemas de pronunciación no mejoran tras el corte del frenillo si no se realiza una reeducación funcional del movimiento lingual.
Tensión y compensaciones musculares
La falta de una correcta coordinación muscular puede generar tensiones en labios, mandíbula o incluso en la musculatura cervical.
Sensación de que “no ha servido de nada”
Es habitual que familias o pacientes adultos piensen que el corte del frenillo no ha funcionado, cuando en realidad falta la parte clave del tratamiento: la terapia miofuncional.
¿Siempre es necesaria la terapia miofuncional?
Sí. Aunque no todos los casos son iguales, si se requiere hacer frenectomía es porque hay funciones alteradas. Por eso, aunque el corte sea perfecto, habrá que trabajar para corregir las funciones alteradas. Especialmente cuando existe:
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Deglución disfuncional.
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Tratamiento de ortodoncia en curso o previsto.
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Alteraciones en la posición de la lengua en reposo.
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Dificultades en el habla.
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Respiración oral.
Por eso es fundamental una valoración logopédica individualizada.
El trabajo conjunto: dentista y logopeda
El abordaje más eficaz es siempre el trabajo en equipo. El dentista u ortodoncista se encarga del aspecto estructural, mientras que el logopeda se ocupa de la función.
Este enfoque conjunto permite resultados más estables y duraderos en el tiempo.
Terapia miofuncional en Barcelona
En logopedabarcelona.com trabajamos la terapia miofuncional tanto antes como después del corte del frenillo, adaptando el tratamiento a cada paciente, ya sea niño o adulto.
Nuestro objetivo no es solo mejorar la movilidad de la lengua, sino enseñar a usarla correctamente en el día a día.
Si te han cortado el frenillo o te lo han recomendado y tienes dudas sobre si necesitas terapia miofuncional, lo más adecuado es realizar una valoración profesional.
👉 Contacta con nuestro equipo y estudiaremos tu caso de forma personalizada y sin compromiso.
Un tratamiento bien planteado marca la diferencia entre un cambio temporal y una mejora real a largo plazo.